ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
El fortalecimiento de las relaciones de trabajo entre la Universidad de La Habana y BioCubaFarma promoverá la ejecución de proyectos investigativos conjuntos de interés para el país. Foto: Archivo de Granma

En las últimas dos décadas, los centros de investigación pertenecientes a la Universidad de La Habana (UH) aportan cada año como promedio alrededor de un tercio de los premios nacionales conferidos por la Academia de Ciencias de Cuba.

Tan apreciable caudal de conocimientos podría contribuir a modernizar diferentes procesos tecnológicos, suplir la carencia de determinados renglones, aumentar la competitividad de no pocos productos y evitar la compra en el exterior de artículos capaces de fabricarse en el país con calidad y a menor costo.

Sin embargo, buena parte de ese cúmulo de resultados engrosaron la lista de «soluciones engavetadas» o introducidas solamente de manera muy limitada en lugares puntuales, dejando de tributar los beneficios esperados a la sociedad y a los autores, sin la satisfacción de ver generalizados sus aportes.

Varios son los factores que han incidido en tal problemática, pero uno de los esenciales radica, sin duda, en la débil vinculación prevaleciente entre la ciencia universitaria y el sector empresarial, junto con la carencia de políticas adecuadas para financiar la actividad investigativa en las instituciones de educación superior.

Bajo la premisa de lo planteado en el Lineamiento 115 aprobado en el 7mo. Congreso del Partido, que «establece promover y propiciar la interacción entre los sectores empresarial, presupuestado, académico, el sistema educativo y formativo, y las entidades de ciencia, tecnología e innovación, incentivando que los resultados científicos y tecnológicos se apliquen y generalicen en la producción y los servicios», desde el 2016 el Grupo Empresarial BioCubaFarma y la UH comenzaron a explorar nuevas formas organizativas y de gestión de la colaboración en la actividad de investigación, desarrollo e innovación.

Tan estratégica proyección busca fortalecer los vínculos bilaterales, motivar a los profesores y estudiantes de ese recinto a participar en proyectos investigativos de interés para el país, aportar conocimientos que den lugar a patentes y publicaciones científicas, y facilitar la transferencia de tecnologías desarrolladas en el ámbito universitario a las empresas de BioCubaFarma.

Sobre lo alcanzado hasta ahora en esa dirección, Granma conversó con los doctores Eduardo Martínez Díaz y Rolando Pérez Rodríguez, presidente y director científico de esa organización superior de dirección empresarial, respectivamente.

– ¿Qué entorpece el impacto de la ciencia universitaria en la esfera empresarial?

–El problema fundamental radica en la falta de institucionalidad de sus relaciones económico-financieras. Mientras las universidades son unidades presupuestadas, BioCubaFarma funciona como empresa y ello dificulta la base contractual para la comercialización de activos intangibles, es decir, el pago por transferencia de tecnologías, licencias de patentes, prestación de servicios científico-técnicos, con la debida retribución financiera a la entidad universitaria y a los profesores involucrados de manera individual.

«Frente a ese escenario, estamos construyendo un modelo para promover la innovación en la relación universidad-empresa, basado en la creación de laboratorios conjuntos en que ambas partes invierten y contribuyen a fin de obtener ingresos compartidos».

– ¿Cuáles principios sustentan los laboratorios conjuntos?    

–Lo primero descansa en la elaboración de una carpeta de proyectos de investigación y desarrollo a ciclo cerrado, que conlleven la introducción de productos en el mercado. En este caso, la universidad aporta el capital humano y BioCubaFarma la disciplina tecnológica y regulatoria conducente a la aplicación. Igualmente, contribuimos con financiamiento, principalmente en moneda libremente convertible, para la importación de materiales y reactivos.

«También contempla la generación de propiedad intelectual conjunta (se trata de compartir patentes que constituyan activos intangibles, partir del análisis de costo-beneficio del potencial impacto económico y social), en tanto la innovación ha de estar dirigida al mercado exterior y a la obtención de ingresos en divisas, que permita la sostenibilidad y crecimiento de la investigación científica y la obtención de productos de alto valor agregado que puedan penetrar el mercado de países industrializados.

«Un principio básico es que el ingreso, tanto en divisas como en moneda nacional de los proyectos de investigación-desarrollo debe beneficiar a las dos partes, incluyendo la retribución salarial del personal involucrado.

«Los laboratorios conjuntos serán fuente de trabajo para los estudiantes, contribuyendo a la formación de pregrado y posgrado de los mismos. Se labora, además, en el diseño de un sistema de becas para la obtención de los grados de Maestro y Doctor en Ciencias».

Como resaltaron los doctores Eduardo Martínez y Rolando Pérez, más allá de fortalecer los nexos con la UH, BioCubaFarma también fomenta las relaciones de trabajo con otras universidades cubanas.

La alianza UH-BioCubaFarma tiene entre sus principales propósitos, la construcción de un puente con el mercado exterior, que posibilite transformar la capacidad innovadora en fuente de ingresos en divisas y de inversión extranjera directa, ese es el reto principal, aseveraron ambos directivos.

COMENTAR
  • Mostrar respeto a los criterios en sus comentarios.

  • No ofender, ni usar frases vulgares y/o palabras obscenas.

  • Nos reservaremos el derecho de moderar aquellos comentarios que no cumplan con las reglas de uso.

Javier dijo:

1

23 de septiembre de 2018

08:06:21


Las universidades cubanas encierran un enorme potencial científico que hasta hoy no ha podido ser aprovechado como lo necesita el país, son muchos los resultados que por una u otra causa han quedado en el camino, incluso se han introducido fuera de Cuba, ojalá que este acercamiento de BioCubaFarma a la ciencia universitaria sea el comienzo del fin de esta tendencia y que todo el sector empresarial de la nación siga el mismo camino

Freddy dijo:

2

23 de septiembre de 2018

12:49:17


Esta "alianza" con BioCubafarma debe ayudar mucho a destrabar la aplicación de muchos resultados científicos de la universidad y a generalizarlos en gran escala, algo que el país necesita con urgencia, también contribuirá a sustituir importaciones y aumentar la presencia de nuestros productos de la ciencia en el mercado mundial

Luis A. Montero Cabrera dijo:

3

23 de septiembre de 2018

17:01:55


¡Cuánto de esto más debería estar presente en la mente y las decisiones de todos! Si todas las organizaciones empresariales tuvieran la misma conciencia de pasar por encima de regulaciones extemporáneas y dañinas para hacer este tipo de alianzas con nuestras universidades es posible que nuestro PIB crecería y nuestra economía fuera mejor, más eficiente y realmente competitiva. Podría ser con el turismo, con la industria, con el azúcar. con la agricultura, con la salud pública, con todos. Muy bien por la UH y por BioCubaFarma. Solo una inexactitud: la investigación universitaria no solo se hace en sus centros de investigaciones. La universidad científica es toda un centro de investigaciones y así lo es nuestra Universidad de La Habana, lo mismo en sus centros de estudios que en sus departamentos docentes. Así es la única forma de producir un tercio de toda la ciencia cubana.

Jesus dijo:

4

24 de septiembre de 2018

05:04:51


No se explica en detalles, las dificultades de la gestión! Pero, pero existe el Cenic. Toda la interelacion de la UH con el sector empresarial, debe realizarse a partir del Cenic

Luis A. Montero Cabrera dijo:

5

24 de septiembre de 2018

05:42:22


Algo más: ¿Por qué otras organizaciones empresariales estatales no se pronuncian igualmente en la prensa hacia la opinión pública acerca de lo que hacen para aprovechar el caudal de talento innovador del pueblo cubano para el progreso, la soberanía tecnológica real (que es la de usar el conocimiento propio para la mayor cantidad de inversiones posible, sabiendo siempre lo que se hace) y la retribución a nuestros creadores de conocimientos por sus aportes? No hay que esperar que se deroguen las actuales disposiciones obsoletas y retardatorias. Siempre se puede hacer algo o mucho, como ahora se manifiesta BioCubaFarma.