ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
Meteorito encontrado en Bacuranao en agosto de 1974 por el ingeniero Arnaldo Correa. Foto: Cortesía del Doctor en Ciencias Efr

Atraídos por la fuerza de gravedad, mensualmente decenas de miles de fragmentos de roca espacial desprendidos de las colas de los cometas, asteroides y otros cuerpos cósmicos, ingresan en la atmósfera terrestre a notables velocidades que pueden alcanzar hasta 70 kilómetros por segundo.
Estos reciben el nombre de meteoritos y constituyen una valiosa fuente de información en la búsqueda de nuevos datos acerca del origen del sistema solar, pues la Tierra y demás planetas se formaron en un continuo proceso de choque de partículas ocurrido hace más de 4 000 millones de años.
Dada su antigüedad, los meteoritos llevan consigo las huellas de aquel acontecimiento. Lo anterior explica la existencia de teorías que les achacan a tales «emisarios» del pasado la posibilidad de haber transportado desde el espacio sideral las primeras moléculas orgánicas a partir de las cuales apareció la vida en nuestro planeta.
Como explica a Granma, el Doctor en Ciencias Efrén Jaimez Salgado, investigador auxiliar y jefe del Departamento de Geología Ambiental, Geofísica y Riesgos del Instituto de Geofísica y Astronomía (iga), del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente, la mayoría de ellos se funden y pulverizan al quemarse por la fricción generada al atravesar las diferentes capas de la atmósfera terrestre.
Pero los que logran llegar a la superficie lo hacen convertidos en verdaderos proyectiles supersónicos, capaces de abrir en algunos casos cráteres con diámetros superiores a los 200 metros.
Si bien la caída de meteoritos es un fenómeno frecuente en el mundo, al partirse en tantos pedazos suelen confundirse con las rocas terrestres y en algunas ocasiones son difíciles de detectar.
En Cuba, refiere el Doctor Efrén, ha podido confirmarse hasta la fecha el hallazgo de seis meteoritos, verificados científicamente mediante análisis químicos y otros procedimientos de laboratorio.
Dicha relación es encabezada por el encontrado en el poblado de Mango Jobo, municipio de San Cristóbal, en la hoy provincia de Artemisa, en 1938. Según precisa el especialista, dicho cuerpo se fragmentó en tres objetos de 1 099, 344 y 162 gramos de peso, respectivamente.
Los tres fueron localizados por el de-saparecido arqueólogo cubano doctor René Herrera Fritot y permanecen bajo la custodia del iga. El mayor es exhibido actualmente al público en el Planetario de La Habana, ubicado en el municipio de La Habana Vieja.
Un segundo meteorito fue descubierto en Bacuranao por el ingeniero Arnaldo
Correa, dentro de un lecho arenoso, aproximadamente entre seis y ocho metros de profundidad, a unos 40 metros de la costa, en agosto de 1974. Al igual que el pedazo antes mencionado, también mostraba el efecto producido por las quemaduras al entrar en contacto con la atmósfera a gran velocidad.
El tercero de la lista tiene la particularidad de ser el único visto caer en pleno día ante los ojos atónitos de unos campesinos, quienes hacían sus faenas agrícolas en la finca Palmarito, a poca distancia del poblado cienfueguero de Santa Isabel de las Lajas, el 10 de junio de 1994. Pesaba alrededor de 400 gramos.
De acuerdo con lo expresado por el Doctor Jaimez Salgado, «los tres restantes son muy parecidos en su composición química, porque contienen una rara aleación de hierro y silíceo, conocida como mineral Perryita, inexistente en la Tierra, por tanto no puede descartarse que hayan formado parte de una misma roca cósmica posteriormente fragmentada».
Indicó que caracterizado por su notable brillo, el cuarto meteorito fue detectado en la carretera de Calabazar, en el capitalino municipio de Boyeros, en febrero de 1996, por integrantes del grupo Pedro Borrás, de la Sociedad Espeleológica de Cuba. Lo componían dos pequeños pedazos de 117,5 y 14,9 gramos de peso.
«Cierran la relación el encontrado en el barrio conocido como Balcón de La Lisa en el 2001, por un miembro del grupo Cosmos de aficionados a la Astronomía, y el hallado en un campo arado en Güira de Melena, a unos 20 centímetros de profundidad en ese propio año, cuyo descubridor fue un joven astrónomo que lo entregó al iga».
Es justo resaltar el aporte del ingeniero químico José Antonio Alonso en la certificación de estos tres últimos meteoritos y del profesor y reconocido astrónomo Jorge Pérez Doval, quien publicó
los primeros reportes confirmados en la revista Datos Astronómicos para Cuba.
Para el doctor Efrén es casi seguro que en el archipiélago cubano permanezcan sin localizar una cifra indeterminada de rocas procedentes del cosmos. Más allá de la curiosidad que despiertan tales objetos, investigar su condición de mensajeros del espacio y de la vida puede ayudar a develar no pocos misterios referidos al nacimiento del sistema solar, incluida la Tierra.

MÁS SOBRE LOS METEORITOS

Según reporta el programa Near Earth Object de la Agencia Espacial de Estados Unidos, un total de 556 meteoritos cayeron sobre nuestro planeta entre 1994 y el 2014.
 La propia fuente plantea que el riesgo real de impacto de meteoritos en la Tierra es diez veces mayor de lo hasta ahora estimado.
El 19 de julio de 1912 se recogieron en un área de apenas cuatro kilómetros cuadrados, muy cerca de la localidad norteamericana de Golbruck, la inaudita cantidad de 14 000 rocas de origen espacial.
Otro importante evento de caída de meteoritos tuvo lugar en Polonia el 30 de enero de 1868, al acopiarse en ese solo día alrededor de 3 000 de esos objetos cósmicos en la superficie.
Hasta la actualidad han sido encontrados de manera fortuita más de 31 000 meteoritos en los cinco continentes.
Uno de los episodios más notables tuvo lugar en la mañana del viernes 15 de febrero del 2013 en las inmediaciones de la ciudad rusa de Cheliabinsk, cuando el efecto de la onda expansiva de un meteorito de unos siete metros de largo caído sobre los Montes Urales, hizo estallar numerosos ventanales de vidrio provocando heridas en un número significativo de personas.

Fuente: Doctor en Ciencias Efrén Jaimez Salgado

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Enrique Castellanos dijo:

1

11 de agosto de 2018

12:51:03


Considero que es una lástima que el periodista no visitara el Instituto de Geología y Paleontología-Servicio Geológico de Cuba, para complementar la información de este artículo.

Enrique dijo:

2

11 de agosto de 2018

13:14:39


Un artículo muy ameno e interesante, atractivo de leer y que explica de forma muy clara que son los meteoritos y la importancia que tiene para la ciencia estudiarlos, no sabía que en Cuba habían caido varios meteoritos, para mi toda una novedad

Lazarito dijo:

3

11 de agosto de 2018

19:51:42


Conozco desde hace años al doctor Efrén y siempre le ha dado un seguimiento sistemático al tema de los meteoritos en Cuba, es un profesional altamente calificado, lo felicito por su constancia

Javier dijo:

4

12 de agosto de 2018

11:38:35


Como bien dice el artículo, los meteoritos son una valiosa fuente de información para indagar en el origen del sistema solar, donde todavía hay cuestiones sin respuestas definitivas, disfruté su lectura

Mandy dijo:

5

12 de agosto de 2018

12:36:15


La astronomía es maravillosa y llena de misterios, ojalá salieran publicados más trabajos en nuestra prensa como este