ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
El doctor Benito Andrés Saínz Menéndez junto a su hijo, que también se hizo médico. Foto: Silvia Diéguez

¿Dónde radica el secreto de su plena habilidad para seguir haciendo complicadas cirugías, como las de pulmón, a los 82 años? ¿Es el cirujano en activo más longevo del país?

Las respuestas a esas interrogantes revelan al doctor Benito Andrés Saínz Menéndez como un hombre de buen humor y enamorado de lo que hace.

«No tengo una respuesta fehaciente para la primera pregunta, quizá influya mucho el placer que siento al hacer mi trabajo y la complacencia por los resultados. Con relación a la segunda no sabría decir si soy el cirujano más viejo de Cuba, nunca me ha dado por averiguarlo. Pero sí estoy seguro de pertenecer al “team” de los más veteranos, de eso no tengo dudas».

Nació el 7 de enero de 1936 en el poblado de Camajuaní, perteneciente hoy a la provincia de Villa Clara, y su camino en la Medicina se inició con una decisión autónoma.

«Mi padre era médico general y verlo desde pequeño desempeñarse en la profesión influyó mucho en que yo decidiera seguir sus pasos, pero en realidad nunca me lo sugirió ni siquiera de manera indirecta. Indudablemente para él fue motivo de profundo orgullo  verme matricular esa carrera».

Pero, como les sucedió a otros jóvenes de su generación, demoró nueve años para obtener el título de Doctor en Medicina,  pues la dictadura batistiana mantuvo cerrada la Universidad de La Habana durante el bienio 1957-1958. No fue hasta el 18 de abril de 1962 que logró graduarse.

Durante el tiempo en que la casa de altos estudios permaneció clausurada, Benito regresó a Camajuaní, donde junto a su padre, quien era el coordinador del Movimiento 26 de Julio en la localidad, participó en diversas misiones, entre ellas la organización de hospitales para atender a los heridos que podría haber en la toma de Santa Clara por las tropas rebeldes al mando del Comandante Che Guevara, y en la organización del suministro de abastecimientos a los combatientes revolucionarios.

Según narra a Granma, su primera gran prueba en el ejercicio de la labor asistencial la tuvo durante el entonces llamado servicio médico rural, en el hospital de Estrada Palma, en el central Bartolomé Masó, antigua provincia de Oriente.

«Hablamos del año 1962. En ese lugar enfrenté la dura realidad de atender a cientos de niños afectados por parasitismo intestinal y frecuentes brotes de gastroenteritis aguda, muchas veces con peligro de perder la vida. Las dificultades para poder canalizar  por punción una vena o lo azaroso de tratar a un infante deshidratado moribundo me causaba una gran angustia».

Desde los tiempos de la carrera, Benito sintió particular atracción por la cirugía y sus procederes, debido a las posibilidades que tal disciplina brinda para manipular, en el buen sentido  de la palabra, las estructuras anatómicas de un individuo con una finalidad médica, diagnóstica o curativa.

La residencia en esa especialidad  la hizo en el capitalino Hospital General Calixto García de 1963 a 1966.

Para el profesor Saínz Menéndez, un cirujano debe tener un  profundo conocimiento de la dolencia del paciente y del proceder que empleará. Igualmente es importante saber con antelación el instrumental a utilizar, trabajar de forma ordenada  y minuciosa, además de tomar decisiones rápidas y seguras en los momentos requeridos. Resulta indispensable también estudiar mucho y mantenerse al tanto de los avances científicos y tecnológicos en la materia, subrayó.

«Hace más de 600 años el médico francés Guido de Chaulico dijo que el cirujano requería ser audaz en las cosas seguras y precavido en las peligrosas, evitar las prácticas defectuosas, ser amable con el  enfermo, respetuoso con sus compañeros y cauteloso en sus pronósticos. Esa máxima la asumo cada día que entro al salón».

Con más de medio siglo de práctica ininterrumpida durante el cual ha operado a miles de pacientes, el doctor Saínz resalta que cirugías habitualmente catalogadas de sencillas pueden tornarse extraordinariamente complejas, mientras otras que por su naturaleza implican una gran laboriosidad, peligrosidad y largas horas de ejecución, no pocas veces resultan simples de realizar.

Para un cirujano es clave contar con un buen anestesiólogo, porque es quien tiene en sus manos la vida de la persona que será intervenida, acotó.

En 1969, el Ministerio de Salud Pública decidió extender la docencia a los llamados centros mutualistas, y Benito  fue seleccionado para iniciar esa actividad en la antigua Quinta Covadonga, nombrada a partir de 1973 hospital Salvador Allende.  Allí, donde trabaja hace 49 años, fue jefe de Servicio de Cirugía General y del Departamento de Cirugía, y también vicedirector quirúrgico.

ALGUNOS HITOS DE LA CIRUGÍA CUBANA

- La enseñanza formal de la Medicina se inició con la fundación de la Universidad de La Habana (UH) por los frailes de la Orden de Predicadores o Dominicos en 1728.

- Hasta finales del siglo XIX no se realizaron en Cuba operaciones en las grandes  cavidades y solamente existían como  especialidades la Medicina y la Cirugía.

- A finales de ese siglo se comenzaron a aplicar los métodos de asepsia y antisepsia en Cuba, con lo que disminuyeron notablemente  los índices de mortalidad.

- En 1906 se emplearon guantes para operar por primera vez y en 1911 se iniciaron con seguridad las transfusiones sanguíneas.

- En 1969 se iniciaron los trasplantes renales, y a partir de 1986 comenzaron a realizarse los de corazón, páncreas e hígado y  autotrasplantes de tejidos con técnicas microquirúrgicas.

- En 1991 se introdujo la cirugía de mínimo acceso por vía  videolaparoscópica,  seguida por la vía toracoscópica y la de otras regiones, las  cuales se han extendido progresivamente a los servicios quirúrgicos de adultos y  niños en la totalidad de las provincias del país.

Fuente: Artículo Historia de la Cirugía en Cuba, de los doctores Alejandro García Gutiérrez y Gregorio Delgado García.

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Miguel Angel dijo:

1

27 de enero de 2018

03:38:13


El profesor Saínz Menéndez es un genuino ejemplo en todos los órdenes, como persona y profesional. Admirado y respetado por todos. A sus 82 productivos años se ve muy bien. Ojalá alcance los 100 y más, con calidad de vida. Felicidades distinguido profesor de profesores.

A dijo:

2

27 de enero de 2018

04:11:09


Que buen artículo Felicidades al profesor Sainz .Alexis cirujano

kitata endale chimi dijo:

3

27 de enero de 2018

05:47:35


Griasis ala Revolucion cubana,HOY cuba mejor pias del mundo en la medisina,por lo pocos recursos que tiene alludando,pais ,africa,Asia,laitno americano,estado unidos johala todos paises ricos aser como cuba el hambre se acabara en el mundo viva para simpre la Revolucion cubana

BENJAMIN SUAREZ dijo:

4

27 de enero de 2018

09:00:03


MI MAYOR RESPETO Y MI MAS PROFUNDA ADMIRACION PARA EL QUERIDO PROFESOR BENITO SAINZ MENENDEZ. TUVE LA DICHA DE SER SU ALUMNO DURANTE UN AÑO EN MI RESIDENCIA DE CIRUGIA REALIZADA EN MATAGALPA, NICARAGUA EN EL AÑO1983. COMPARTIMOS LA ESTANCIA EN LA BRIGADA MEDICA Y DEJO EN MI FORMACION UNA HUELLA PROFUNDA DE CONOCIMIENTOS QUIRURGICOS Y HUMANOS. DETRAS DE ESE GRAN PROFESOR EXIGENTE Y DISCIPLINADO SE ENCUENTRA UNA BONDAD Y UN SER HUMANO EXCEPCIONAL AL QUE QUIERO COMO UN HERMANO MAYOR. FELICIDADES MAESTRO QUERIDO Y SIN LUGAR A DUDAS UNO DE LAS MAS GRANDES CIRUJANOS QUE HA TENIDO NUESTO PAIS, QUE ADEMAS SIEMPRE DESCOLLO POR SU EXCELENCIA EN LA METODOLOGIA INVESTIGATIVA. SIN LUGAR A DUDAS UN ICONO A IMITAR POR LAS NUEVAS GENERACIONES FELICIDADES

Jorge Hadad dijo:

5

27 de enero de 2018

09:41:16


Mi querido y respetado profesor, compañero y amigo. Muy merecido reconocimiento. Un fuerte abrazo