ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
Adultos mayores participantes en el estudio, pertenecientes al policlínico Ana Betancourt, de Playa, de­sarrollan actividades de estimulación cognitiva, como parte de las actividades de prevención previstas en la investigación. Foto: Cortesía del entrevistado

La comunidad científica y médica cubana cuenta hoy con una mejor comprensión de la magnitud, los factores de riesgo de la demencia y de la enfermedad de Alzheimer y su impacto en los adultos mayores cubanos, gracias al estudio sobre este fenómeno “Epidemiología, diagnóstico e impacto de las demencias y otras enfermedades crónicas no transmisibles en adultos mayores cubanos”, realizado entre el año 2002 y el 2012, y que mereció el Premio Nacional de la Academia de Ciencias de Cuba 2013 por sus valiosos aportes científicos.

Esta investigación constituye el primer estudio longitudinal de incidencia de demencia y sus factores de riesgo en la población cubana y es además el más extenso de los realizados en los países en vías de desarrollo. Tiene como mérito el haber profundizado en los factores asociados con una mayor mortalidad en los adultos mayores estudiados y en particular en las personas con demencia.

El doctor Juan de Jesús Llibre Rodríguez, presidente de la sección cubana de Alzheimer y autor principal de la investigación, comentó a Granma que este estudio puso en evidencia, que la enfermedad de Alzheimer representa uno de los retos más serios a enfrentar por la comunidad científica, la salud pública, la persona que la padece, las familias y la sociedad cubana en su conjunto en los próximos años; al constituir la primera causa de discapacidad en adultos mayores y la mayor contribuyente de dependencia, necesidad de cuidado, sobrecarga económica y estrés psicológico en el cuidador.

Alrededor del 40 % de los cuidadores tienen que dejar de trabajar para dedicarse a los enfermos, siendo las mujeres las más afectadas.

Constituye otra novedad de la investigación el análisis de los factores de riesgo de demencia en la población cubana, entre los que se incluyen además de los factores genéticos, la edad avanzada, las enfermedades cerebro cardiovasculares y sus factores de riesgo; en particular el tratamiento inadecuado de la hipertensión arterial, el hábito de fumar, el colesterol elevado, la obesidad, la diabetes mellitus y tener estilos de vida poco saludables, así como la soledad y la depresión.

“Se encontraron factores protectores o que retardan el inicio de la enfermedad, entre estos la educación, el entrenamiento neuronal y las redes sociales, como asistir a círculos de abuelos. Por primera vez se estudia en el país el efecto del marcador genético conocido como APOE  4, en una muestra de 2 500 personas, constituyendo un aporte nacional a la investigación mundial de este creciente problema de salud”, dijo el especialista.

De acuerdo con el doctor Llibre Rodríguez, la investigación se basó en un estudio de seguimiento de 10 años (2002-2012), en el cual  unas 3 000 personas de 65 años y más, de diversos municipios de La Habana y Matanzas fueron visitadas en sus hogares, por un equipo de investigación de la Universidad de Ciencias Médicas de la capital, la Universidad de Matanzas y policlínicos de diversas áreas de salud de ambas provincias. Participaron además otras instituciones como el Centro Nacional de Genética Médica y el Instituto de Neurología, contando como entidad ejecutora principal al Centro de Estudios de Alzheimer de la Facultad de Medicina Finlay Albarrán.

Sus resultados están avalados por 60 publicaciones científicas, incluidas revistas de alto impacto como la revista The Lancet; tres libros publicados, el Premio Nacional en Investigación Aplicada en el Concurso Anual del Ministerio de Salud Pública (2011), Mención en el Concurso Anual (2012 y 2013) de esta misma entidad. Obtuvo además el premio internacional Doctor “Luis Razetti” 2009 a la mejor investigación científica, otorgado por la Universidad Central de Venezuela y su Ministerio de Salud; y acumula otros muchos resultados científico técnicos, refirió.

Asimismo, el entrevistado indicó que la aplicación de este estudio es de importancia para alertar a las autoridades de salud y a la sociedad en general, acerca del creciente problema que representan las demencias y sus factores de riesgo.

Ante el envejecimiento demográfico, que asciende en Cuba a un 18,3 %, según el Censo del 2012 , y de transición epidemiológica, hacia enfermedades crónicas no transmisibles, las demencias, y la obligación de desarrollar servicios dirigidos a la población enferma, en riesgo de enfermar y a las familias, así como de trabajar en una estrategia nacional, representan un creciente desafío.

Los resultados del estudio arrojan que una de cada 10 personas de 65 años y más desarrolla una demencia. De estos, más de la mitad constituyen casos de enfermedad de Alzheimer, por lo que se estiman en 150 mil las personas con demencia en el año 2013, es decir el 1.3% de la población cubana, con una proyección de incremento a 273 mil en el 2030 y 441 mil en el 2050. Solamente están diagnosticados la mitad de los casos, con una incidencia de aproximadamente 28 mil casos nuevos por año, puntualizó.

“La familia sigue viendo los trastornos de memoria como parte del envejecimiento y no acude al médico. Mientras más temprano se diagnostique al paciente, mejor será el pronóstico y evolución, se podrán emplear mayores recursos terapéuticos, trabajar la estimulación cognitiva, preparar la familia y enlentecer el curso de la enfermedad. El 3 % de la población cubana entre los 65 y 70 años  sufre Alzheimer, cifra que se duplica con el avance de la edad, mientras que el 40 % de los familiares teme decir o aceptar el diagnóstico debido al estigma que persiste sobre la salud mental”, acotó.

“A nivel mundial, la mortalidad de las personas que viven con demencia es cuatro veces mayor que la del resto de las personas. En Cuba, con la elevada esperanza de vida, los pacientes con demencias viven más, por lo que aumenta la carga de cuidados. El país tiene una de las mayores tasas de prevalencia de demencias en la región, e incluso más elevada que en Europa, asociado al envejecimiento, la supervivencia y las enfermedades crónicas. Los costos económicos anuales para el tratamiento de la enfermedad superan en el país los 500 millones de dólares anuales”, dijo.

“Existe, por tanto, una necesidad urgente de continuar las investigaciones, incrementar conocimientos, capacitar a los profesionales de la salud y las familias, diseñar políticas basadas en las mejores evidencias adecuadas a nuestro contexto, y promover el desarrollo de servicios ante una población que envejece”, concluyó el doctor Llibre Rodríguez.

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Antonio J. Martínez Fuentes dijo:

1

10 de mayo de 2014

16:17:57


Un valioso artículo. Es cierto, la vejez no es una enfermedad, a pesar de que muchas estadísticas parecen decir lo contrario., y es muy frecuente que los medios se aborde el desafío del envejecimiento desde una perspectiva muy médica y escasamente como un acontecimiento normal del ciclo de vida humano. Este mismo artículo, por ejemplo lleva por título “Vejez no significa demencia”, pero después que uno lo lee y lo analiza, puede pensar lo contrario. Cada “etapa” de la vida tiene su “patrón” o su perfil de los procesos de salud-enfermedad. Envejecemos en una sociedad determinada, en una cultura determinada, en una economía determinada, estos son varios de los tantos elementos que modulan la calidad del envejecimiento. Hay que buscar en los genes, no podemos obviarlo, pero resulta más fácil acceder a las condiciones de vida, al ambiente en que se envejece. Por otra parte, no todos envejecemos de igual forma, no hay un patrón único de envejecimiento. Algunos antropólogos argumentan que esto ocurre debido a que la especie humana no ha aprendido aún a envejecer, que aún no está el “programa” en nuestra memoria biológica. Es cierto, cuando miramos antropológicamente hacia nuestro pasado lejano comprobamos que este proceso es relativamente reciente. Lo cierto es que aún el envejecimiento sigue siendo lo que un investigador llamó “una verdadera caja negra”. Cuba envejece, y urge considerar los aspectos espirituales del envejecimiento, la recreación, la superación, el diseño de nuestras instalaciones y las llama-das barreras del diseño en los ómnibus, las casas, las dependencias, oficinas, etc. en fin, se precisa “diseñar” un mundo que no esta pensado para viejos; donde se rompan también las barreras mentales (lo más difícil). Debemos prestar extremada atención a la ecología del envejecimiento, aprender a envejecer desde pequeños. Cuidar ese anciano que “está por nuestras calles y que a veces está muy tenso, que a veces está muy incomprendido por la familia, por la sociedad…” Considerar esta ecología desde las creencias, los valores, las actitudes, las intenciones, los mitos, los deseos para proponer estrategias de acción con el medio ambiente donde se desenvuelve el adulto mayor en un contexto humano. La forma en que los cubamos sigamos envejeciendo será otra cara de nuestro proyecto social. “Un pueblo que no ame sus niños no tiene futuro, el que no ame a sus ancianos no tiene historia” Lamentablemente en algunos lugares a los ancianos “se les arrincona como ciudadanos acabados y desprovistos de toda utilidad pública, al mismo tiempo que se les adoctrina para que se aparten del mundo… hasta que la muerte venga por ellos”. Antonio J. Martínez Fuentes

Luis A. Montero Cabrera dijo:

2

11 de mayo de 2014

07:09:21


Muy bien y felicito a Granma por reflejar un premio de la ACC al nivel de artículo periodístico. Una sugerencia y una pregunta: Sugerencia: En este tipo de artículos el lector común busca sobre todo la información que lo motiva. Creo que debería centrarse en los resultados de la investigación aunque claro que hay que mencionar bien el nombre y procedencia de los autores y el premio que recibieron. Pero el "gancho" está en los resultados. La pregunta: ¿Significa esto que al fin Granma se ha decidido a hacer reportajes a los premios científicos nacionales de forma sistemática o es solo un caso aislado?

ivette dijo:

3

11 de mayo de 2014

11:20:55


excelente articulo , aqui les cito un articulo sobre el tema del Dr Roidel del CIREN,muy interesante tambien:Título: Su estrés emocional determinará cómo usted envejecerá… Dr. Roidel Alessandrini González Especialista de II Grado en Medicina Interna Director Clínica REBIOGER, CIREN, Cuba. El hecho de que los humanos hayamos duplicado la esperanza de vida en los últimos 100 años hace que vivamos más y consecuentemente envejezcamos más, lo que incrementa la posibilidad de padecer enfermedades que aumentan su frecuencia en la medida que transitamos por nuestra existencia. A la fecha se acepta que el Envejecimiento es un proceso continuo y multifactorial donde el componente genético es responsable de aproximadamente el 25 % del problema y el resto lo aportan factores ambientales capaces de modificar el DNA y con ello favorecer el mal funcionamiento y la muerte celular, entre ellos lo que denominamos estilos de vida inapropiados, tales como la mal nutrición, el tabaquismo y el consumo de de drogas y otras sustancias tóxicas. Algunos autores han citado el estrés psicosocial, aunque no hay pruebas concluyentes de su posible contribución por lo que se mantiene bajo investigación. El estrés es una reacción de nuestro cuerpo ante determinadas circunstancias que demandan una respuesta fisiológica distinta y mucho más enérgica a la que habitualmente tenemos, el éxito de la acción se garantiza gracias a la activación de circuitos nerviosos y hor

ivette dijo:

4

11 de mayo de 2014

11:35:02


excelente articulo , aqui les cito un articulo sobre el tema del Dr Roidel del CIREN,muy interesante tambien:Título: Su estrés emocional determinará cómo usted envejecerá… Dr. Roidel Alessandrini González Especialista de II Grado en Medicina Interna Director Clínica REBIOGER, CIREN, Cuba. El hecho de que los humanos hayamos duplicado la esperanza de vida en los últimos 100 años hace que vivamos más y consecuentemente envejezcamos más, lo que incrementa la posibilidad de padecer enfermedades que aumentan su frecuencia en la medida que transitamos por nuestra existencia. A la fecha se acepta que el Envejecimiento es un proceso continuo y multifactorial donde el componente genético es responsable de aproximadamente el 25 % del problema y el resto lo aportan factores ambientales capaces de modificar el DNA y con ello favorecer el mal funcionamiento y la muerte celular, entre ellos lo que denominamos estilos de vida inapropiados, tales como la mal nutrición, el tabaquismo y el consumo de de drogas y otras sustancias tóxicas. Algunos autores han citado el estrés psicosocial, aunque no hay pruebas concluyentes de su posible contribución por lo que se mantiene bajo investigación. El estrés es una reacción de nuestro cuerpo ante determinadas circunstancias que demandan una respuesta fisiológica distinta y mucho más enérgica a la que habitualmente tenemos, el éxito de la acción se garantiza gracias a la activación de circuitos nerviosos y hormonales, pero mantener ¨encendidos¨ permanentemente los mecanismos con los que la naturaleza nos dotó para situaciones especiales a la larga resulta perjudicial ya que somete al cuerpo a una tensión sostenida con la consiguiente liberación de cortisona y adrenalina por las glándulas suprarrenales, estas hormonas colaboran en el incremento de la glucosa plasmática y por consiguiente la producción exagerada de radicales libres, haciendo que la célula no pueda reaccionar correctamente a la agresión de estas moléculas, resultando en daño de varias de sus estructuras, lo que se denomina estrés oxidativo, favoreciendo entonces la aceleración del proceso normal de envejecimiento. La prevención es el único método verdaderamente eficaz para evitar el Envejecimiento, tomando esto en cuenta en la Clínica de Ozonoterapia Cubana se diseñó un Programa Anti - estrés que enseña al manejo y modulación del mismo, contribuyendo de esta manera a evitar la progresión rápida hacia la vejez y a mejorar la calidad de vida. El Programa de Restauración Biológica General (REBIOGER), es una estrategia novedosa que aborda integralmente los factores aceleradores del envejecimiento normal y sus alteraciones consecuentes, se diseñó en el Centro Internacional de Restauración Neurológica (CIREN), en Cuba, concediéndole gran importancia a lo preventivo y aprovechando los avances alcanzados en las Neurociencias. Este Programa no sólo corrige el estrés oxidativo, sino que compensa y/o recupera funciones orgánicas comprometidas, ahora está disponible en México, en esta misma Clínica, gracias a una transferencia tecnológica cortesía de esta Institución cubana. Para mayor información: (55) 5682 – 7872 y (55) 5682 – 9100.

Frank Ortiz dijo:

5

14 de mayo de 2014

10:03:29


No es precisamente un comentario, más bien una solicitud de ayuda para localizar más información sobre el Programa de Restauración Biológica General (REBIOGER)