GRANMA INTERNACIONAL 1997. EDICION DIGITAL La Habana. Cuba
![]()
Los caminos que cambiaron al CHE
Cuando hace 30 años el Guerrillero Heroico fue asesinado en la escuelita de
La Higuera,
los instigadores del crimen afirmaron que habían destruido sus ideas y ejemplos, sin
embargo, la historia demuestra hoy la equivocados que estaban, pues el ejemplo
y las ideas del Che Guevara renuevan las esperanzas de millones de hombres y mujeres
![]() |
![]() |
ESE vagar sin rumbo por nuestra `Mayúscula América' me ha
cambiado más de lo que creí, escribió el joven Ernesto Guevara después de
atravesar el continente suramericano, en motocicleta una pequeña parte, y el resto, en
los más disímiles medios.
Junto a su amigo Alberto Granados, confirmó su idea inicial sobre América, una
sola raza mestiza que desde México hasta el estrecho de Magallanes presenta notables
similitudes etnográficas, según anotaciones sobre la travesía.
Perú le ocupó un buen tiempo en ese viaje. Allí visitó los lugares que a cualquiera le
sería de obligado conocimiento, las ruinas de la cultura incaica. Su interés no quedó
en la contemplación mera de un viajante de paso, y se dedicó, además, a estudiar en la
Biblioteca del Cuzco lo relacionado con la historia precolombina.
Pero el Che también trabajó en ese país. Su espíritu lo llevó hasta el leprosorio de
San Pablo, a orillas del Amazonas. Él y su amigo Granados se relacionaron de forma
directa con los pacientes. Tal es así que al marcharse del lugar lo hacen en una balsa
construida por los enfermos.
Después de pasar por Colombia y Venezuela, regresó a su país a terminar la carrera de
Medicina. No obstante, al concluir los estudios, emprendió nuevamente viaje por la costa
del Pacífico. Es este segundo viaje el que define completamente su vida futura.
Guatemala fue la tierra donde conoció a un grupo de refugiados políticos cubanos,
combatientes del Moncada, quienes le hablaron de Fidel y el movimiento revolucionario que
dirigía.
Arribó a México, después del derrocamiento del gobierno guatemalteco de Jacobo Arbenz,
y allí conoció a Fidel Castro, unas pocas semanas después que éste saliera de Cuba
como exiliado. Así comenzaron los preparativos para la lucha en la nación antillana y
por ello mismo fue internado en la cárcel junto a los cubanos.
Vendrían la partida final de México en el yate Granma y la difícil sobrevivencia
una vez desembarcados en las costas orientales cubanas; los múltiples combates en la
Sierra Maestra del Ejército Rebelde y la ofensiva última de la guerra. La Invasión a
Occidente, que encabezó con Camilo Cienfuegos, dejó a su paso decenas de pueblos tomados
por los rebeldes.
Una vez logrado el triunfo de la Revolución, la presencia del Che resultaría de
incalculable valor. El concepto de hombre nuevo que desglosaría en algunos escritos y
discursos tenía el mejor exponente en su propia figura. Precisamente al ejemplo otorgaba
notable importancia y a la muestra continua de cómo debía ser un hacedor de los cambios
de aquel momento dedicó todo su empeño.
Con tales ideas resultan familiares el apego del Che a la juventud; sus innumerables
charlas y la presencia donde ella marcara pautas.
La relación de amistad y de armas que ligaría para siempre a este argentino con Cuba,
hizo de él ese símbolo universal sin barreras de tiempo que le permite seguir siendo, a
pesar de la muerte.
![]()