ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA

El inicio del curso escolar, en medio del recrudecimiento del bloqueo yanqui, es una nueva victoria de la Revolución Cubana que debemos reconocer. Es cierto que no se han podido concluir las obras previstas en el plan aprobado y que faltan medios materiales que no han llegado o no fue posible producir o adquirir por las limitaciones financieras que tenemos (…), no obstante, es justo destacar todo el esfuerzo que se ha realizado por instituciones y por miles de trabajadores en este periodo para resarcir los atrasos y las insuficiencias que aún existen, en las que hay que seguir trabajando para resolverlas o atenuarlas.

Ante esta realidad que a la mayoría nos preocupa y nos duele, sería bueno contarles a los jóvenes y recordarles a los más viejos cómo era el inicio de los cursos escolares antes del triunfo de la Revolución. Ese es mi propósito con esta misiva pública.

Cuando el 6 de septiembre de 1948 inicié la enseñanza primaria, mi escuela, construida por la propia comunidad, era de madera y techo de tejas, tenía tres aulas y se impartía de primero a sexto grados. Se mantenía por la contribución y las actividades y colectas que se hacían para recaudar fondos auspiciados por la Asociación de padres, vecinos y maestros que funcionaban en la escuela. Los gobiernos de turno, a pesar de su propaganda y promesas preelectorales, solo garantizaban el salario de los maestros, que generalmente venían de la ciudad y había que albergar en casas de familia de lunes a viernes.

No todos los alumnos podíamos ir uniformados, pero no había quejas de las tallas como ahora. El primer uniforme me lo confeccionó mi tía Angelina. El pantalón con tela azul que me compró en la tienda y las camisas con un saco blanco donde venía harina de trigo, y con el sobrante me hicieron una talega (mochila para llevar los pocos útiles). Como material escolar te entregaban hojas de papel gaceta, para confeccionar los cuadernos para escribir, pero debíamos comprar la cartulina para el forro y las presillas. Los libros de texto eran de uso colectivo, de los pocos que había en la biblioteca, y no teníamos pupitre, aunque algunos lo traían de sus casas.

Pero lo más doloroso de esos tiempos es que la mayoría de los que ingresamos en la primaria no la terminábamos, porque teníamos que comenzar a trabajar para ayudar a nuestros padres y solo unos pocos podían acceder a la enseñanza secundaria, para la que había que trasladarse a más de 50 kilómetros de donde vivíamos.

Esa era una de las causas de por qué cuando triunfó la Revolución en Perea, lugar donde nací, solo había dos profesionales: el doctor Romelio de la Paz Aguirre y la doctora Ana Pino Cruz, médico y maestra del pueblo. Ahora entre los que allí residen y los que vivimos fuera sobrepasamos los 300 universitarios nacidos en ese terruño.

Pongo este ejemplo personal que se multiplica por cada uno de los poblados del país para que ante las dificultades subjetivas y objetivas que enfrentamos, muchas de ellas por culpa de nosotros mismos, reflexionemos y tengamos en cuenta la inmensa obra de la Revolución, y la cuidemos y la defendamos más desde la trinchera que nos corresponda. Una de ellas es la propia escuela, en la que hay que hacer énfasis en la formación de valores y en el conocimiento de la historia patria; exigiendo por la disciplina, a lo cual tenemos que contribuir todos, para seguir disfrutando de ese bello espectáculo que es el inicio del curso escolar.

 

Aramis Arteaga Pérez,

Frank País 305, entre Brigadier Reeves y Carlos Roloff, Sancti Spíritus.

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yk dijo:

1

11 de noviembre de 2019

14:06:45


Muy bueno el comentario de Aramís, hay cosas que hay que recordar, porque ahora a pesar de las dificultades que todos sabemos tenemos, unas por las carencias producto al Bloqueo y otras porque no cuidamos los recursos que el Estado puede lograr y poner a la disposición de los niños, adolescentes y jóvenes para su educación. Aprecio este recurerdo, pq, soy de esa época, un poco más acá, pero tambien estudie antes de triunfar la Revolución y esas son las imágenes. RECORDAR LA HISTORIA, PARA APRECIAR EL PRESENTE Y EL FUTURO.....