Con fecha 12 de marzo de 2019 me presenté en la oficina de la ONAT en Camagüey para solicitar un certifico de inscripción. Después de una cola de más de dos horas y media, en un salón con más de cien contribuyentes –el 60 % de ellos de pie, incluyéndome–, en un salón en tinieblas con una lámpara sencilla, el techo desconchado (…), en fin, una situación deplorable e incómoda; al tocarme el turno entrego mi solicitud y el compañero que me atiende me dice que vuelva en 15 días con un sello de 20,00 pesos.
Regreso y mi documento se esfumó, después de mis reclamos la compañera que me atendió me pide que vuelva a hacer mi solicitud (…), entra en una de las oficinas y luego de una larga espera me informa que regrese el día 3 de abril, pues el documento no se puede terminar porque no tienen tóner para imprimirlo. Le reclamo a la funcionaria (…), le pido que llame al jefe y me dice que está ocupado y no me puede atender. Al retirarme la puerta de salida estaba cerrada y varias personas discutían que si eran las 3:45 p.m. y la hora de cierre es 5:30 p.m., por qué ya no podían atender a más personas (…).
¿Será tan difícil hacer un certifico que demora 15 días? ¿Qué responsabilidad, organización y exigencia hay en esas oficinas que se pierde un documento? ¿(…) por qué dejan de atender a las 3:45 p.m.? (…).
Emilio Álvarez Vázquez,
Calle b No. 29 b, entre a y b, reparto Guernica, Camagüey.



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juanj dijo:
1
2 de mayo de 2019
07:59:07
Alexis dijo:
2
17 de mayo de 2019
13:00:42
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