No conozco el apellido del doctor Rodolfo, aunque sí su apelativo de Fito, pues así lo conocemos en el barrio en que vivimos. Mi esposa sufrió una caída en la calle 19 esquina a 82, y él se dio cuenta muy rápido que era por un bloqueo cardiaco, le indicó un electrocardiograma, en el cual detectó que su frecuencia cardiaca era muy baja por el bloqueo de una de sus arterias. Suturó su herida, le hizo una placa y llamó a una ambulancia para que fuera trasladada al hospital Joaquín Albarrán, en la calle 26, donde le pusieron un marcapaso.
Ya ella se siente muy bien gracias a la rapidez con la que actuó el doctor Rodolfo y todas las atenciones recibidas. Por esta razón les escribo, para reconocer y agradecer a Fito.
Jorge Crescencio Torres, Blanca Rosa Monteagudo González (paciente), y familia,
calle 82 A No. 2105, e/ 21 y 23, Playa, La Habana.



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