A fines de agosto fuimos mis hermanas y yo a poner flores a la bóveda donde estaban los restos de nuestro padre. Un trabajador, de nombre Pedro, nos dijo que estaba vacía, porque el dueño vendió la bóveda. El dueño es un primo nuestro. Fuimos a la administración, la cual verificó que se había hecho el trámite de compra-venta, pero no había registro alguno del traslado de los restos. La administradora preguntó a Pedro hacia dónde hicieron el traslado y este calló.
Nuestro primo no quiso reconocer el acto de venta, ni lo hecho con los restos. Fuimos a ver al director de Comunales en el municipio y nos manifestó que el dueño puede hacer con su bóveda lo que quiera, que buscáramos un abogado. En ningún momento impugnamos la
venta, solo queremos rescatar los restos, perdidos por mal proceder de la administración del cementerio. Lo que ocurrió es constitutivo de delito, es lo que queríamos decirle al director de Comunales y que hiciera lo posible por hallar los restos.
Ariel Ramírez Fernández,
Lora Final No. 18, Deportivo Cauto, Palma Soriano,
Santiago de Cuba.



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SOY DE CUBA dijo:
1
18 de enero de 2019
10:42:32
arox dijo:
2
22 de enero de 2019
13:22:34
niurka dijo:
3
25 de enero de 2019
13:05:35
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