Tengo la esperanza de que a través de esta vía se pueda resolver, de una vez y por todas, la situación con los uniformes escolares y la correspondencia entre estos y las tallas que usan los estudiantes que deben emplearlos diariamente para asistir a los centros escolares.
La realidad es que durante todo el año, las escuelas reciben visitas sistemáticas de todos los niveles en las que se puede observar el tamaño de los niños y el peso estándar en correspondencia con las edades y grado que cursan. Sin embargo, contradictoriamente, llegan a las tiendas donde estos uniformes pueden ser adquiridos por la población, específicamente para los varones que ingresan a la secundaria básica, tallas de pantalón 32; 34; 36; 38 y 40 (imposible) ¿Acaso la Industria Ligera, encargada de la confección de dichos uniformes, no cambia los moldes?
Considero que esto no es un problema, ni de la escuela, ni de la dirección municipal de Educación, es un problema de las direcciones de los ministerios de Educación e Industria, que tienen la responsabilidad de que este vestuario llegue con las tallas correspondientes para lograr “uniformidad” en su uso.
Con toda esta situación cómo podríamos garantizar el inicio del curso escolar, si el uso correcto del uniforme escolar también es fundamental y no está garantizado óptimamente.



COMENTAR
SANGUILI dijo:
1
15 de agosto de 2014
07:24:20
Jenny dijo:
2
15 de agosto de 2014
10:16:38
Natasha dijo:
3
18 de agosto de 2014
09:31:32
nuna dijo:
4
19 de agosto de 2014
14:28:14
nuna dijo:
5
19 de agosto de 2014
14:29:31
Responder comentario