El Día de las Madres del año pasado, en el cementerio de Santiago de las Vegas, presencié la dolorosa escena de una señora que flores en mano, visitaba la tumba de su madre y para su sorpresa y disgusto la habían profanado. Este año, el Día de las Madres, encontré que también la bóveda de mi familia había sido profanada.
La tapa del osario, que pesa considerablemente, estaba desplazada de su lugar; de inmediato requerí la presencia de algún trabajador del cementerio para que revisara si todo en el interior estaba en orden y colocara correctamente la tapa.
Al informarme que una de las seis urnas, donde descansan los restos de los seres queridos de mi familia, estaba destapada, pedí que me abriera totalmente el osario para corroborar, personalmente, la existencia de los restos en dicha urna: FALTABA EL CRÁNEO.
Los trabajadores del camposanto argumentan que la iluminación en el lugar es deficiente, que los custodios nocturnos temen recorrer las partes más alejadas y ser atacados, que no tienen cemento para sellar las bóvedas y que los delincuentes, como saben que el acceso es fácil, vuelven por más... y yo añado que el abandono, el enyerbamiento, la indolencia, la falta de exigencia, de compromiso y de sensibilidad del personal responsabilizado con el mantenimiento del cementerio también propician que ocurran estos delitos.
Quiero agradecer y reconocer la actuación del Instructor Héctor, de la Unidad de la P.N.R. de Santiago de las Vegas por el interés y la sensibilidad humana mostrada ante la denuncia formulada y a los compañeros de Medicina Legal, que con prontitud y profesionalidad atendieron mi caso.
Ahora me pregunto: ¿qué piensan hacer la Dirección de Comunales, el Departamento de Servicios Necrológicos y las autoridades del territorio ante estos hechos?, ¿podré confiar en que los restos de mis seres queridos no volverán a ser profanados o tendré que llevármelos a casa?
Más que una respuesta formal a mis preguntas, o que me visiten para ofrecer disculpas por un daño que ya es irreparable, deseo visitar el cementerio de forma espontánea, cualquier día y a cualquier hora y constatar que mi denuncia ha sido punto de partida para revertir, definitivamente, la penosa situación del cementerio.
Calle 427 No. 20223
e/ 202 y 206
Reparto Nuevo Santiago
Santiago de las Vegas
La Habana



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Jge dijo:
1
18 de julio de 2014
14:38:44
sachiel dijo:
2
21 de julio de 2014
12:18:17
welner dijo:
3
21 de julio de 2014
13:07:20
Susana y Perla Ugarte dijo:
4
25 de julio de 2014
11:13:40
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