Chocolatín es un producto nutritivo y necesario para las familias, sobre todo, para el desayuno de los niños y otra personas que no tienen acceso a la leche de vaca por la escasez que conocemos. Sin embargo, después de ser ‘’liberado’’, el chocolatín se ha perdido. Nunca más ha sido traído a este pueblo de Cascorro ni —al parecer—, para ninguna otra parte del resto del municipio de Guáimaro al que pertenecemos.
Oído el parecer de muchísimas personas, nadie se explica por qué hay que pagar el paquete a 10 pesos a los revendedores que sí pueden dedicarse a viajar a la cabecera de esta provincia de Camagüey o a Las Tunas a comprarlo por cantidades.
Liberar un producto no significa que se sitúe tan distante que le sea muy difícil obtenerlo a las familias.
Si no alcanza para que cada núcleo familiar pueda adquirirlo, con más razón debe ser llevado a las diferentes comunidades de forma rotativa para tener la esperanza de poder comprarlo al precio fijado por el Estado, y no para contribuir al acaparamiento y la especulación, dificultando así su adquisición por la población.
Junto al yogurt que se asigna para los niños de 7 a 13 años, —producto que no puede conservarse por mucho tiempo—, el chocolatín, al alcance de la mano, constituye una gran ayuda para las familias.



COMENTAR
Juan García de la Cruz dijo:
1
14 de abril de 2014
14:00:30
Esperanza dijo:
2
16 de abril de 2014
00:02:30
Raimundo dijo:
3
18 de abril de 2014
11:12:05
yady dijo:
4
24 de abril de 2014
15:41:26
Responder comentario