ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA

Leo con frecuencia esta sección y me decido a opinar sobre la idea de D. León Jiménez y R. Pino Orozco sobre la aplicación de indemnizaciones en el sistema jurídico-legal de nuestro país. Lo hago porque considero muy importante esto, pues con la creación de comisiones, cambio o separación de puestos —que son la mayoría de las respuestas que se brindan a las personas en ese periódico—, no se resuelven en su esencia las malas prácticas y problemas, de las que son víctimas las personas que se deciden a escribir, pues existe otro tanto que no lo hacen porque quizás piensan lo mismo que yo.

Irresponsabilidad, indolencia, maltrato, vandalismo, insensibilidad, indisciplinas sociales y de todo tipo, entre otras, que comenten no pocas personas en centros de trabajo, particulares y estatales, a todos los niveles de la sociedad, organizaciones, empresas, etc., como lo demuestran las estadísticas que se publican frecuentemente en este diario. Asombra que no escapan a esto ni la Educación, ni la Salud, sectores tan priorizados por la dirección de la Revolución y tan sensibles para el pueblo.


Pienso que entre otras muchas medidas que pueden tomarse, cualquier acto que afecte al Estado o a una persona natural, sea material, económico, personal, físico, psicológico, moral o de cualquier índole, además de las consecuencias administrativas, penales que de él se derivan, el infractor debe de estar en la obligación de resarcir por daño o perjuicio descontados de sus ingresos personales a la víctima de su mal proceder.


Esto debería de aplicarse cualquiera que sea el caso, ya sea entre personas jurídicas, personas naturales o entre sí. Por ejemplo, ¿quién paga los daños al propietario de un vehículo particular que cae en un bache o se avería por la falta de una señal por causa de negligencia de alguien?, ¿quién paga el estrés, el tiempo perdido, dejado de trabajar o de hacer otras funciones, los gastos de alimentación y viajes innecesarios, el daño moral o psicológico, la indignación, la impotencia ante lo injusto, la demora innecesaria, la mala calidad, el maltrato y la no atención que es peor, el peloteo burocrático, gastos innecesarios en obsequios y meriendas, el abuso de poder y de autoridad?


Eso no lo paga ninguna comisión, ni el traslado para otro puesto temporal o definitivo, donde quizás haga lo mismo o peor. Eso no lo paga la publicación de una respuesta ni la explicación bonita en la prensa, más para justificar y no buscarse problemas que para resolverlo en algunas ocasiones.


Quisiera poder leer un día en esta sección una respuesta a un problema tan sencillo como este: “se creó la comisión, se tomó la medida administrativa con los responsables y los mismos indemnizaron a la misma por daños y perjuicios con sus ingresos personales”. Hasta se pudieran publicar más respuestas y hubiera menos problemas de espacio, ojalá publiquen mi carta y esta provoque la polémica y la solución que hace falta.

COMENTAR
  • Mostrar respeto a los criterios en sus comentarios.

  • No ofender, ni usar frases vulgares y/o palabras obscenas.

  • Nos reservaremos el derecho de moderar aquellos comentarios que no cumplan con las reglas de uso.