Al lado del Cuerpo de Guardia del Hospital Nacional, existe un punto de venta identificado como perteneciente a la empresa Recreatur. Allí se expenden refrescos enlatados nacionales a 55 centavos de pesos convertibles.
Si en la mayoría de las instalaciones gastronómicas este mismo refresco cuesta 50 centavos solamente, mi pregunta es: ¿cuál fue la razón para aumentarle 5 centavos más? Me parece éticamente incorrecto pues a un hospital asisten ciudadanos que enfrentan dolorosas situaciones. No es el lugar indicado para obtener ganancias a costa de la necesidad.
Además no lo justifica ni la categoría del lugar (un humilde punto de venta), ni la calidad del servicio.
Asimismo ocurre en un kiosko situado al frente del hospital Cardiovascular, en 17 y Paseo, en el Vedado.



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