WROCLAW, Polonia.—Para los novatos que integran el actual equipo Cuba en el Campeonato Mundial de voleibol, esta experiencia es una fuente donde beber de los conocimientos de estrellas establecidas.
Y los jóvenes que están bajo las orientaciones del otrora atacador pinareño Rodolfo Sánchez tienen buena vista, porque los noté comentando después del partido perdido contra Brasil, la relevante actuación del pasador auriverde Bruno Rezende, quien a partir de su entrada en el segundo set del choque, cambió el ritmo y la distribución del balón, siempre buscando que sus atacadores actuaran con la menor cantidad de bloqueadores delante.
Como en el lobby del hotel Angelo, de Katowice, se televisaron los desafíos de otros grupos eliminatorios, los cubanos tuvieron oportunidad de apreciar la calidad del ruso Dmitriy Muserskiy, un hombre de 2,18 metros de altura, que sin lugar a dudas es la columna vertebral en el ataque de su sexteto. Así fueron pasando ante sus pupilas las mil y una jugadas de distintos estelares del orbe, sin olvidar que hallaron net por medio al eje del elenco alemán, su opuesto Gyorgy Grozer, un tanque indetenible cuando parte hacia la net.
El Mundial es una fiesta de amistad y solidaridad, más allá del aprendizaje que de él obtendrán no solo los voleibolistas antillanos, sino los de los 24 países participantes. Es un excelente momento para establecer amistades que luego perduran por años; es un evento que quedará en el recuerdo de quienes han debutado aquí, ahora, y de los que ya poseen cierta experiencia para salir al terreno con esa pasta que solo aporta la maestría deportiva.
Sin embargo, no todo puede verse con candidez, pues en las gradas de la sala Spodek apreciamos a algunos personeros que vienen con la encomienda de echarles el ojo a los voleibolistas en aras de obtener ellos jugosas ganancias con su posible contratación, a espaldas de los intereses de los distintos países. De esa ralea también se encontraban en Katowice hombres que, sentados junto a su esposa e hijos, supuestamente disfrutando de manera sana del espectáculo del voli, visten ese disfraz de ovejas cuando en realidad son conocidos depredadores.
La cita mundialista continuará su curso. Los cubanos llegaron este lunes en la tarde a la nueva sede y, como en la anterior, fueron recibidos de forma amistosa por los anfitriones. Todo estaba dispuesto para que se instalaran rápidamente en el hotel y disfrutaran de una tarde de asueto, porque la dirección de la competencia no contempló, para ninguno de los cuadros presentes aquí, un horario de entrenamiento.
Este martes en la mañana, los caribeños saldrán nuevamente a prepararse, porque la batalla continúa.
















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César dijo:
6
10 de septiembre de 2014
18:57:49
pABg0nZ dijo:
7
11 de septiembre de 2014
04:21:44
Fernando dijo:
8
11 de septiembre de 2014
13:29:28
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