ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA

Miles de cubanos y turistas extranjeros han quedado fascinados durante estos calurosos días de la primavera de la Isla con las sorprendentes performances, esculturas, murales e instalaciones, que se han adueñado por segunda vez de una parte del emblemático Malecón habanero, desde el Parque Maceo a La Punta, como parte de la muestra colateral de la XII Bienal de La Habana, que del 22 de mayo hasta el próximo 22 de junio acercará el arte a ese concurrido espacio de la capital.

Titulada Detrás del Muro—Behind The Wall—más de 60 artistas han convertido esa popular arteria capitalina en principio y fin del arte con más de medio centenar obras y montajes pensados para un conversación y la interacción con el público. Un arte que intenta seducir, jugar e intercambiar con niños y adultos en sus propios barrios y hasta fuera de el.

"Detrás del Muro" se propone "convertir el Malecón en un gran evento, donde confluyan todas las manifestaciones visuales y donde también se produzca un encuentro y un diálogo: Que el arte dialogue con el público y con el futuro", explicó a la prensa especializada Juan Delgado Calzadilla, curador de una muestra colectiva en la que intervienen artistas de Cuba, Estados Unidos, México, España, Bolivia, República Dominicana, Marruecos y Alemania, entre otros.

Allí el espectador encontrará proyectos tan atractivos y sui generis como una costa de arena con tumbonas y sombrillas, titulado Resaca, de Arles del Río, la gigantesca escultura Primavera (un rostro de una mujer) de Rafael M. San Juan, una reproducción gigante del ícono Me Gusta de Facebook, (Sweet Emotion), de Alexander Guerra; la pista de patinaje sobre hielo del norteamericano Duke Riley, o un cakes enorme devorados por lenguas, de los muchachos de Stainless.

No menos interés e inquietudes han despertado obras como las piezas Delicatessen, de Roberto Fabelo, Mi energía y yo de Manuel Mendive, Balance cubano, de Inti Hernández, y Cubo azul, de Rachel Valdés, que estimulan la meditación y la reflexión sobre el buen arte contemporáneo y su impacto en un mundo global y desigual.

Esta colosal intervención del malecón capitalino se ha integrado orgánicamente con una Bienal, que ha transformado a La Habana en una enorme galería a cielo abierto (gracias a la participación de más de un millar de artistas de 42 países), y en una gran fiesta de los sentidos, la belleza y la inteligencia, cuya propuesta sigue fiel a su esencia que es la de defender el arte como patrimonio del ser humano.

COMENTAR
  • Mostrar respeto a los criterios en sus comentarios.

  • No ofender, ni usar frases vulgares y/o palabras obscenas.

  • Nos reservaremos el derecho de moderar aquellos comentarios que no cumplan con las reglas de uso.