El viaje sin retorno de la niña Jakelín
Siete años de edad son muy pocos para exigencias tan grandes. Su corazón no lo resistió. Deshidratada, con hambre, extenuada, llegó a cruzar la frontera con Estados Unidos, pero en el lugar no había médico que la atendiera y murió, cuando ya había sido detenida por la guardia fronteriza y luego llevada a un hospital por su delicado estado















