Con Finlay en el pecho y el ejemplo…
Cuando en 1881 el prestigioso científico cubano Carlos Juan Finlay exponía su acertada teoría de que el mosquito Aedes aegypti era el agente transmisor de la fiebre amarilla, después de 24 intensos años de estudios e investigaciones, quizá no podría prever que más de un siglo después su ejemplo se multiplicaría
















